Productora de eventos deportivos y culturales

Pedaleo > Noticias > Otras fuentes de noticias > Noticias MASTERS > ENTREVISTA A JAVIER MURGIALDAY POR IVAN MARTIN

ENTREVISTA A JAVIER MURGIALDAY POR IVAN MARTIN

ENTREVISTA A JAVIER MURGIALDAY POR IVAN MARTIN

Entrevista a Javier Murguialday

 

Siempre resulta agradable encontrarse con nombres ilustres del ciclismo en pruebas que no están encuadradas en el profesionalismo, porque este hecho motiva a los organizadores, participantes y aficionados. En PEDALEO tuvimos la oportunidad de charlar, en una de estas carreras, con el alavés Javier Murguialday, ex profesional de carretera en los equipos Kas, BH-Amaya y Fundación Euskadi. Actualmente, “Murgui” compite en la categoría Máster '50, y los pasados días 9 y 10 de marzo fue el dominador de su categoría en la II Vuelta a Bizkaia ‘Master’. Tras la prueba, concedió amablemente a 'Pedaleo.com' la siguiente entrevista, para contarnos cómo ha vivido un ex profesional el ciclismo y cómo lo vive ahora.

 

 

I.M. -¿Cómo se produjo tu vuelta a la competición tras la retirada del profesionalismo?


J.M.-Cuando lo dejas, te cambia la vida de repente, y en mi caso, tras mi retirada, estuve unos 10 años sin tocar la bici. Pero hace unos 4 años, me separé, y entonces, el cuerpo, rápidamente, me pidió volver a hacer bici. Volver fue como una terapia; me junté con amigos un poco "cañeros", que salimos a entrenar, nos gusta ir rápido y nos atacamos entre nosotros... Poco a poco, íbamos poniendo un puntito más, y te vas preparando más. Entonces, nos dijimos, ¿por qué no hacemos competición? Y fue así como nos animamos a competir. Yo también he hecho triatlón, que por mis características y porque he hecho ciclismo, tengo capacidad y disfruto practicándolo, pero es una disciplina muy exigente, ya que requiere mucho tiempo de preparación y es muy complicado compaginar los tres deportes. Por todas estas razones, al final me he decanté por volver a centrarme en la bici. 

 

 

I.M. -El ciclismo te ha dado muy buenos momentos, como la etapa que ganarste en el Tour de Francia en 1992, con salida en San Sebastián y llegada en Pau. ¿Cómo fue aquéllo?


J.M. -El hecho de poder ganar una etapa en el Tour, ahí queda para siempre. También son importantes otros triunfos, porque además de triunfos como éste, hay temporadas que consideras que son muy buenas, y en las que te quedas con las ganas de ponerles la guinda, ya que les falta alguna victoria; de todas formas, en general, siempre he sido un encantado de la bici y he disfrutado mucho como ciclista profesional. Aquella etapa del Tour fue lluviosa, con 254 kilómetros. A los pocos kilómetros de salir de Donosti, se subían los puertos de Agiña y Aritxulegi, y me escapé con Richard Virenque y un compañero suyo, también francés del RMO -Rezze-. Luego, entramos en Francia, donde había varios puertos, y en la parte final de la carrera estaba el Col de Marie Blanque. Las fuerzas me iban respondiendo y Virenque también subía bien. Al final, pude ganar la etapa.

 

I.M. -¿Es ése tu mejor recuerdo?


J.M. -Es uno de los mejores, porque, concretamente de aquel año, también tengo otros que son muy buenos. De manera especial, recuerdo mi victoria en general de la Vuelta a Mallorca, porque éramos 19 corredores del equipo los que disputamos aquella Challenge, y todos se volcaron conmigo. Me hizo mucha ilusión por el hecho de que yo siempre he sido un corredor que ha trabajado para los líderes de su equipo. Durante aquella Vuelta sentí que me estaban devolviendo el favor que yo había hecho otras veces, y eso me llegó muy dentro. Sobre todo, hubo dos compañeros, como Mikel Zarrabeitia y Vicente Aparicio, que lo dieron todo. Está claro que en el ciclismo se hacen muy buenos compañeros, por lo que entre muchos de ellos aún mantenemos la relación.

 

 

I.M. -Ese compañerismo entre ciclistas, ¿es una de las cosas que animan a volver a la competición?


J.M.- La verdad es que, una vez que dejas el profesionalismo, para volver a retomar la competición, te tiene que motivar por algo. A mí me vino muy bien como terapia y disfruto de éllo, pero también hay que ser consciente de que hay mucha gente a la que le gusta la bici, siempre que no se compita. Pero bueno, entre compañeros, la verdad es que siempre te animas y te motivas más. La competición te exige tiempo, preparación, ganas, y sobre todo, querer estar ahí... En ese sentido, los que hemos sido profesionales, contamos con un punto de regalo por tener una facilidad más que el resto, porque la cabeza y el cuerpo lo tienes preparado. Pero está claro que te hace falta siempre un punto de motivación.

 

 

I.M. -Tras retirarte de la alta competición, ¿seguiste ligado al mundo del ciclismo o cambió mucho tu día a día y tu actividad habitual?


J.M. -Cuando dejé la bici, puse un taxi en Vitoria y estuve 13 años de taxista. Luego lo quité y montamos una empresa de construcción, pero el sector está muy mal. Teníamos algunos proyectos majos, pero debido a la situación, no han salido y lo tenemos medio parado, aunque hacemos algunas cosillas.

 

 

I.M. -Una vez que te retiras, ¿es difícil volver a dedicarte profesionalmente al ciclismo?; ¿te has planteado, por ejemplo, ser director deportivo?


J.M. -Me encantaría, aunque no es fácil. Yo llevo escuelas de ciclismo en Salvatierra -mi localidad-, donde contamos con una escuela que es la más antigua de Álava, de 38 años de historia, y en la que hay 35 chavales, en escuelas, cadetes y juveniles. En ese sentido, sí que seguimos ahí; además, tengo dos hijos -chico y chica-, y los dos están metidos; y éso te motiva.

 

 

I.M. -¿Cómo te planteas esta temporada de competición en Master '50? Supongo que la victoria en la Vuelta a Bizkaia también te habrá motivado.


J.M. -Andamos un poco a bote pronto, porque somos gente con oficio, con hijos... Hay veces que puedes, y otras que no. Me gustaría hacer otra en el Castillo de Gorraiz, en Pamplona, que es muy bonita. Luego, queremos hacer otra de Mountain Bike en Calamocha -Teruel-, de la Ruta del Jamón. Tenemos metido dentro el espíritu de la competitividad. Lo que tengo claro es que yo, siempre que voy, lo hago al límite, porque es mi forma de ser.

 

Entrevista: Iván Martín

Volver al índice - Noticias MASTERS