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MESTRE HIZO SU SUEÑO REALIDAD

MESTRE HIZO SU SUEÑO REALIDAD

Mestre hizo del sueño realidad

Por: @helenadias_ [8/Agosto/2012]

 

Tras el triunfo en la Volta a Portugal de 2011, confesó: “Fue el concretar de un sueño de niño.”

 

Ricardo Jorge Correia Mestre nació a 11 de septiembre de 1983, en un pequeño pueblo de Castro Marim, de nombre Cortelha, en el Algarve. Quién lo conoce dice que su timidez, a par de su amabilidad, son los mayores trazos que marcan la personalidad del ciclista vencedor de la Volta de Portugal de 2011, conocido desde entonces por ¡‘Mestre de la Volta’!

 

El ciclismo entró en la vida de Ricardo desde muy temprano. Cuando sus padres decidieron inscribirlo, a los 12 años, en el histórico Club de Ciclismo de Tavira, junto con su hermano Mário Mestre, no podían prever la pasión que iba a nacer por la bici. Este sentimiento fue tal que, incluso en el 11º año escolar, decidió dedicarse por entero a esta pasión. Al dejar los estudios, Ricardo sabía de la elección arriesgada que hacía para su vida. Sin embargo, dedicarse por entero al ciclismo se impuso a sus ojos como algo fundamental. Y se empeñó a fondo en esta su elección. Se tornando profesional en 2005, y a entrenar en media tres a cuatro horas por día pudendo estos entrenamientos llegar a las seis horas diarias, la escuela de ciclismo de Tavira le enseñó todos los secretos para convertirse en el mejor escalador portugués de la actualidad. Prueba de su esfuerzo, además de un talento nato, es cada victoria conquistada en su nombre y en nombre del equipo, de un palmarés diseñado en Portugal y en el extranjero.

 

Ser Subcampeón Nacional en Ruta Sub-23, en 2005, fue sólo el comienzo del brillante camino pedaleado por Ricardo hasta los días de hoy, con mucho labor. Repitió esta misma hazaña en el año siguiente, en Élites, alcanzando también el 9º mejor tiempo en la prueba de Contrarreloj. Ese año de 2006 trajo su primera victoria y no podría ser en otra prueba... En la Volta a Portugal conquistó la 6ª etapa (Santo Tirso a Fafe), con la cual vivió la gloria de vestir el maillot amarillo por un día, terminando en 9º de la general y venciendo las clasificaciones de la Juventud y de la Montaña. El sueño comenzaba a tomar forma. Pero no se quedó por aquí, pues en su primera carrera internacional, el Tour de l'Avenir, logró un prometedor 4º lugar en la etapa reina (Saint-Nicolas-la-Chapelle a Marcinelle-en-Montagne), dando muestras de ser poseedor de una cadencia propia de los grandes escaladores. 2007 fue un año de progresión en los resultados a par de 2008, cuando escribió en su palmarés más un podio con el 3º lugar en el Gran Premio Paredes Rota dos Móveis, obteniendo igualmente el triunfo en la 4ª etapa (Gandra a Rebordosa). De hecho, esta fue la temporada en que el sueño se hizo más real, pero quizás de una manera diferente de lo esperado. A través del equipo, Ricardo conquistó el sueño de vencer la Volta a Portugal, pero no de ser él a vestir el amarillo. En este año comenzó a ser conocido como el gregario de lujo de David Blanco, el gran corredor español, que había ganado la Volta en 2006, por el equipo Comunidad Valenciana, y que conquistaba adeptos a cada kilómetro de la ‘Grandíssima’. Los dos se han convertido en un equipo imbatible en la montaña, junto con Nelson Vitorino, ganando ese año la tan codiciada Volta a Portugal. En 2009 y 2010, el trío se convirtió en cuarteto con la llegada de André Cardoso y el desempeño de este equipo, que por encima de todo era una familia, no dejaba espacio para ningún otro alcanzar el triunfo en la mayor carrera del ciclismo portugués. El sueño se realizaba año tras año, pero no exactamente como había soñado en niño... A par de esta realidad, sus resultados a nivel personal continuaban en ascensión, mejorando a cada prueba. En la Volta ao Alentejo progresaba de año para año, mejorando a cada temporada su clasificación, tal como la Volta ao Algarve, donde competía al lado de grandes nombres del pelotón internacional. En 2010, terminó el Tour de Bulgaria en el 2º lugar del podio y añadió la victoria de la 6ª etapa (Dobrich a Razgrad), año en que se consagró como el vencedor del Gran Premio del Minho.

 

Fue entonces que, en 2011, surgió la oportunidad del gregario de lujo se transformar en el gran líder del equipo de Tavira. Con la ida de David Blanco para el equipo español Geox-TMC, era necesario llenar el lugar dejado vacío... tarea difícil, pues Blanco tenía conquistado un nivel difícil de alcanzar. Igualar la marca de cuatro victorias de la Volta a Portugal de Marco Chagas había sido su último triunfo. El equipo de Tavira llegaba, por primera vez en tres años, a la mayor carrera portuguesa sin un líder declarado. ¿Quién podría estar a la altura de ocupar este lugar? Tal vez alguien que soñaba desde niño ser el campeón de la ‘Grandíssima’... Alguien que había sido 2º en el Premio de Abertura, 4º en la Volta a Albufeira, ganado la CRI en la Volta às Terras de Sta. Maria da Feira, la 1ª etapa y la general del Trofeo Joaquim Agostinho, donde anduvo siempre de amarillo, y que, tras la Volta de ese año, iba a conseguir un gran 7º lugar en el Tour de Bulgaria y el 59º lugar en los Campeonatos del Mundo en Copenhague, entre los 177 corredores que llegaron al final de la carrera y donde Mark Cavendish se coronó Campeón del Mundo.

 

Con su amuleto de la suerte a su pecho, el chupete de color rosa de su hija Lara de ocho meses, ¡Mestre hizo del sueño realidad! Y, de esta vez, como actor principal. Etapa a etapa diseñó en las carreteras de Portugal, con las ruedas de su bicicleta, las palabras soñadas: “Campeón de la Volta a Portugal”. En su 7ª participación en la ‘Grandíssima’, precisamente a la 7ª etapa triunfó en la contrarreloj (Sabugal a Guarda) que precedió el gran día de la llegada al Alto de la Torre, para lo cual ya partió de maillot amarillo e hizo 3º en la etapa. El liderato era suyo para no más dejar de lo ser. A lo largo de toda la historia de la Volta a Portugal, Ricardo era lo segundo algarvio en conquistarla. José Martins había lo hecho en 1946 y 1947. En 2011 era la hora de Ricardo alcanzar el triunfo de la mayor prueba portuguesa y, con ello, convertirse en el ‘Mestre de la Volta’. ¿Recompensa? Además del sueño realizado, cinco mil personas lo esperando y a todo el equipo, en Tavira, y cerca de mil en su tierra natal, Castro Marim. Al igual que celebraron en los años anteriores David Blanco, ahora lo hacían con el hijo de la tierra. Si dudas surgen, de cuando en vez, cuanto a la importancia del ciclismo en el país, en algunas regiones ellas se disipan como granos de arena a escapar a través de los dedos de las manos. Manos que no se cansaron de aplaudir Ricardo y el equipo de Tavira, un grupo de compañeros de carretera que refleja en todas las pruebas, a lo largo de los años, la importancia de cada corredor hacer la diferencia en el todo. ¡Ricardo Mestre era parte de esa filosofía!

 

El líder del equipo estaba encontrado: ¡Ricardo tomaba el lugar de David! El Rey daba lugar al Mestre, que mostraba tener todo lo que un líder requiere. A par de la dedicación, esfuerzo, empeño, trabajo y, por supuesto, de la pasión inherente a cada corredor por el ciclismo, había que añadir algo más... el sueño, el querer volar más alto, seguir la estrella que lo guió desde niño y que lo llevó a creer ser posible alcanzar ese sueño. Llegado a 2012, la Volta a Portugal le reservó una sorpresa, tal vez soñada por muchos de los aficionados del ciclismo luso. La edición de este año tiene un brillo especial: ¡el Mestre y el Rey frente a frente! Cada uno a luchar por su sueño, pedaleando por hacer historia por el Carmim o por el Efapel. Ricardo ya comenzó su caminata, con la victoria del Gran Premio Liberty Seguros y la renovación del titulo de vencedor del Trofeo Joaquim Agostinho, con la victoria de la etapa reina en el alto de la Carvoeira. Intentará realizar, una vez más, el sueño de niño que, según sus palabras, puede estar a metamorfosearse y a dar lugar a un sueño de adulto: «Correr una de las tres grandes Vueltas [Tour, Vuelta, Giro] era un sueño y una experiencia que me gustaría tener y vivir». ¡Y todos cuantos lo siguen, desde el inicio de la caminata de su sueño de niño, esperan ver el sueño de adulto se transformar en realidad!

 

 

Mestre fez do sonho realidade

Por: @helenadias_ [8/Agosto/2012]

 

Após o triunfo na Volta a Portugal de 2011, confessou: “Foi o concretizar de um sonho de miúdo.” 

 

Ricardo Jorge Correia Mestre nasceu a 11 de Setembro de 1983, numa pequena aldeia de Castro Marim, de nome Cortelha, no Algarve. Quem o conhece diz que a sua timidez, a par da sua simpatia, são os maiores traços que marcam a personalidade do ciclista vencedor da Volta a Portugal de 2011, conhecido desde então por ‘Mestre da Volta’!

 

O ciclismo entrou na vida de Ricardo desde muito cedo. Quando os seus pais decidiram inscrevê-lo, aos 12 anos, no histórico Clube de Ciclismo de Tavira, juntamente com o seu irmão Mário Mestre, não podiam antever a paixão que ia nascer pela bici. Aliás, esse sentimento foi tal que, ainda no 11º ano de escolaridade, decidiu dedicar-se inteiramente a esta paixão. Ao deixar os estudos para trás, Ricardo sabia da escolha arriscada que fazia para a sua vida. No entanto, dedicar-se por inteiro ao ciclismo impunha-se aos seus olhos como algo fundamental. E empenhou-se a fundo nesta sua escolha. Tornando-se profissional em 2005, e a treinar em média três a quatro horas por dia podendo esses treinos chegar às seis horas diárias, a escola de ciclismo de Tavira ensinou-lhe todos os segredos para se tornar no melhor trepador português da actualidade. Prova do seu esforço, para além de um talento nato, é cada vitória conquistada em seu nome e em nome da equipa, de um palmarés desenhado em Portugal e no estrangeiro.

 

Ser Vice-Campeão Nacional de Estrada Sub-23, em 2005, foi apenas o começo do brilhante percurso pedalado por Ricardo até aos dias de hoje, com muito labor. Repetiu este mesmo feito no ano seguinte, em Elites, alcançando também o 9º melhor tempo na prova de Contra-Relógio. Esse ano de 2006 trouxe a sua primeira vitória e não poderia ser noutra prova... Na Volta a Portugal conquistou a 6ª etapa (Santo Tirso a Fafe), com a qual viveu a glória de vestir a camisola amarela por um dia, terminando em 9º da geral e vencendo as classificações da Juventude e da Montanha. O sonho começava a tomar forma. Mas não ficou por aqui, pois na sua primeira corrida internacional, o Tour de l’Avenir, logrou um promissor 4º lugar na etapa rainha (Saint-Nicolas-la-Chapelle a Marcinelle-en-Montagne), dando sinais de ser possuidor de uma cadência própria dos grandes trepadores. 2007 foi um ano de progressão nos resultados a par de 2008, quando escreveu no seu palmarés mais um pódio com o 3º lugar no Grande Prémio Paredes Rota dos Móveis, obtendo igualmente o triunfo na 4ª etapa (Gandra a Rebordosa). Aliás, esta foi a temporada em que o sonho se tornou mais real, mas de uma forma talvez diferente da esperada. Através da equipa, Ricardo conquistou o sonho de vencer a Volta a Portugal, mas não de ser ele a vestir a amarela. Neste ano começou a ser conhecido como o gregário de luxo de David Blanco, o grande corredor espanhol, que tinha ganho a Volta em 2006, pela equipa Comunidad Valenciana, e que conquistava adeptos a cada quilómetro da ‘Grandíssima’. Os dois tornaram-se numa equipa imbatível na montanha, juntamente com Nelson Vitorino, ganhando esse ano a tão cobiçada Volta a Portugal. Em 2009 e 2010, o trio passou a quarteto com a chegada de André Cardoso e o desempenho desta equipa que, acima de tudo era uma família, não deixava espaço para mais nenhum outro alcançar o triunfo na maior corrida do ciclismo português. O sonho realizava-se ano após ano, mas não exactamente como tinha sonhado em criança... A par desta realidade, os seus resultados a nível pessoal continuavam em ascensão, melhorando a cada prova. Na Volta ao Alentejo progredia de ano para ano, melhorando a cada temporada a sua classificação, tal como na Volta ao Algarve, onde competia ao lado de grandes nomes do pelotão internacional. Em 2010, terminou o Tour de Bulgaria no 2º lugar do pódio e acrescentou a vitória da 6ª etapa (Dobrich a Razgrad), ano em que se consagrou como o vencedor do Grande Prémio do Minho.

 

Foi então que, em 2011, surgiu a oportunidade do gregário de luxo se transformar no grande líder da equipa de Tavira. Com a ida de David Blanco para a equipa espanhola Geox-TMC, era necessário preencher o lugar deixado vazio... tarefa difícil, pois Blanco tinha conquistado um patamar difícil de alcançar. Igualar a marca de quatro vitórias da Volta a Portugal de Marco Chagas tinha sido o seu último triunfo. A equipa de Tavira chegava, pela primeira vez em três anos, à maior corrida portuguesa sem um líder declarado. Quem poderia estar à altura de ocupar este lugar? Talvez alguém que sonhava desde criança ser o campeão da ‘Grandíssima’... Alguém que tinha sido 2º no Prémio de Abertura, 4º na Volta a Albufeira, ganho o CRI na Volta às Terras de Sta. Maria da Feira, a 1ª etapa e a geral do Troféu Joaquim Agostinho, onde andou sempre de amarelo, e que, após a Volta desse ano, iria conseguir um grande 7º lugar no Tour de Bulgaria e o 59º lugar nos Campeonatos do Mundo em Copenhaga (Dinamarca), entre os 177 corredores que chegaram ao final da corrida e onde Mark Cavendish se sagrou Campeão do Mundo.

 

Com o seu amuleto da sorte ao peito, a chupeta cor-de-rosa da filha Lara de oito meses, Mestre fez do sonho realidade! E, desta vez, como actor principal. Etapa a etapa desenhou nas estradas de Portugal, com as rodas da sua bicicleta, as palavras sonhadas: “Campeão da Volta a Portugal”. Na sua 7ª participação na ‘Grandíssima’, exactamente à 7ª etapa triunfou no contra-relógio (Sabugal a Guarda) que antecedeu o grande dia da chegada ao Alto da Torre, para o qual já partiu de camisola amarela e fez 3º na etapa. A liderança era sua para não mais deixar de o ser. Em toda a história da Volta a Portugal, Ricardo era o segundo algarvio a conquistá-la. José Martins tinha-o feito em 1946 e 1947. Em 2011 era a vez de Ricardo alcançar o triunfo da maior prova portuguesa e, com isso, tornar-se no ‘Mestre da Volta’. Recompensa? Além do sonho realizado, cinco mil pessoas à sua espera e de toda a equipa, em Tavira, e cerca de mil na sua terra natal, Castro Marim. Do mesmo modo que acarinharam nos anos anteriores David Blanco, agora faziam-no com o filho da terra. Se dúvidas surgem, de quando em vez, quanto à importância do ciclismo no país, em algumas regiões elas dissipam-se como grãos de areia a escapar por entre os dedos das mãos. Mãos que não se cansaram de aplaudir Ricardo e a equipa de Tavira, um grupo de companheiros de estrada que espelha em todas as provas, ao longo dos anos, a importância de cada corredor fazer a diferença no todo. Ricardo Mestre era parte dessa filosofia!

 

O líder da equipa estava encontrado: Ricardo tomava o lugar de David! O Rei dava lugar ao Mestre, que mostrava ter tudo o que um líder requer. A par da dedicação, esforço, empenho, trabalho e, claro, da paixão inerente a cada corredor pelo ciclismo, havia que somar algo mais... o sonho, o querer voar mais alto, seguir a estrela que o guiou desde criança e que o levou a acreditar ser possível alcançar esse sonho. Chegado a 2012, a Volta a Portugal reservou-lhe uma surpresa, talvez sonhada por muitos dos aficionados do ciclismo luso. A edição deste ano tem um brilho especial: o Mestre e o Rei frente a frente! Cada um a lutar pelo seu sonho, pedalando para fazer história pela Carmim ou pela Efapel. Ricardo já começou a sua caminhada, com a vitória do Grande Prémio Liberty Seguros e a renovação do título de vencedor do Troféu Joaquim Agostinho, com a vitória da etapa rainha no alto da Carvoeira. Tentará realizar, uma vez mais, o sonho de criança que, segundo as suas palavras, pode estar a metamorfosear-se e a dar lugar a um sonho de adulto: «Correr uma das três grandes Voltas [Tour, Vuelta, Giro] era um sonho e uma experiência que gostava de ter e de viver». E todos quantos o seguem, desde o início da caminhada do seu sonho de criança, esperam ver o sonho de adulto transformar-se em realidade!

 

Traducción en portugués por

Helena Dias (Jefa de Redacción de www.pedaleo.com )

(escreve em português de acordo com a antiga ortografia)

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